Aviador Dro -
Bueno que pasa, ¿nadie me va a dar un beso?
viernes, 14 de enero de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
Cógelo por si acaso
En un luminoso dormitorio de un ático del centro hay una chica con la música puesta a toda voz. Los pájaros se asoman a las ventanas y alucinan con lo que ven. ¡Un completo strip-tease en toda regla! La chica baila, se contonea, mueve su culo al ritmazo de la música, y se va quitando prendas que va arrojando por la ventana. Primero los taconazos, la blusa, luego la falda y las medias. La buena de Sandra se ha descontrolado, ¡y está disfrutando como nunca! Qué lástima que tú no estés allí.
¡Un momento! Acaba de coger el iphone... ¡¡tal vez te esté llamando!!
¡¡¡Yeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeah!!!
sábado, 1 de enero de 2011
Susana
Depeche Mode -
Sentadas las dos, frente a frente, basta con una mirada. 3 son los dedos de una mano, con los que puedo contar las personas con las que siento esta complicidad. Te miro a los ojos y me veo a mí misma, explorandolo todo, y me doy cuenta de que no estaba tan equivocada.
No entiendo esta especie de macabro regalo del destino. Tal vez quiera decir que algo terrible se cierne sobre mi cabeza.
En cualquier caso, no me queda otro remedio que disfrutarlo.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Paseo eterno por la tangente
Elastica -
Había pasado ya mucho tiempo desde el día en que Fermín entró por primera vez en la casa de Eva. Lo que al principio era una sincera amistad, con el tiempo habia desembocado en confianza, para más tarde derivar en una relación, y finalmente degenerar en exceso de confianza. Eva le había abierto su corazón y él, a cambio, la había vejado, insultado, menospreciado. La noche en que él le dijo cosas tan horribles que ni aquí se pueden mencionar, Eva echó el cierre para siempre jamás. Y aunque dicen que el perdón existe, aunque yo no lo he visto, y que el arrepentimiento existe, aunque yo, no es que no lo haya visto, es que lo he visto y en realidad es otra cosa que se llama conveniencia, a Fermín le dio por rondar día tras día la casa de Eva, sintiendo ese arrepentimiento, esperando ese perdón, sin darse cuenta de que para él aquella casa ya no tenía puertas, sólo ventanas. Ventanas a las que ella se asomaba de vez en cuando para brindarle una palabra amable, pero nada más. Frases que no llevaban a nada concreto, con las que trataba de ser educada sin implicarse. Fermín desconocía esto. No era consciente de que cuando un tornillo se pasa de rosca, ya nunca más vuelve a servir para nada. De que jamás volvería a entrar en aquella casa que un día había sido también la suya, y que ahora permanecia cerrada a cal y canto, tanto que ya ni recordaba su aspecto, ni si seguirían las cosas, los muebles, los cuadros, colocados en el mismo sitio que entonces, o las paredes pintadas del mismo color...
Niño escritor, yo comparto tu teoría sobre la invasión del espacio. El problema no es cuando compartes el espacio. El problema es cuando te lo invaden, te lo usurpan, cuando pretenden adueñarse de ti. Y contra la invasión, el destierro es la herrameinta más eficaz.
domingo, 28 de noviembre de 2010
Diario de una madre postiza, Capítulo IV
No entiendo por qué estamos siempre como el perro y el gato. Si tú me quieres y yo te quiero. Si sabes que yo quiero lo mejor para ti. Pero tú te empeñas en organizarmelo todo, en discutirmelo todo. Igual que yo a ti. Discutimos y regañamos. Nos mostramos los dientes, y cuando estoy a punto de soltarte un guantazo, de pronto aflora una sonrisa, y nos lo perdonamos todo... hasta la próxima vez. Al final, como siempre, casi todo lo termina arreglando la música.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Las cosas por su nombre
Los Ronaldos -
Son las 9 y 25 de la mañana, mientras sentada en un sillón del amplio hall de la mútua espero pacientemente para mi revisión médica anual. Un chico entra por la puerta y se acerca al mostrador.
La chica, todo sonrisa, le habla: ¡Buenos días! ¿de qué empresa viene?
De @#@~€#€ (ininteligible) El chaval es bastante cortado.
Bien, siéntese un momentito allí que saque sus datos y ahora le llamo.
El chico se sienta frente a mí, y con todo el disimulo de que es capaz su tímida condición, se pone a mirarme las tetas.
No habrá pasado ni medio minuto cuando la chica le vuelve a llamar: "Nicasio Almazán"
El chico se levanta del sillón y se dirige de nuevo al mostrador.
Su DNI es el numero ########, y su dirección Calle A, número bis de Villapepinos de abajo, ¿no?
Si, contesta el chico con voz trémula.
Vale, tome este botecito y cuando pueda va al servicio y me llena el tubito, ¿de acuerdo?
¿Perdón? pregunta el chico
Que cuando pueda llene el botecito. Para el análisis, ya sabe.
¿Que llene el bote? ¿de qué?, pregunta el chico
"¡¡Que mees en el bote, coño!!" Le contesta la chica, recomponiendo de nuevo inmediatamente su sonrisa.
Aun me estoy riendo.
sábado, 20 de noviembre de 2010
La fiesta (Yeah)
Nota: como no puedo evitar la jodida publicidad previa a la música, pido un poco de paciencia hasta que termine el anuncio para empezar a leer, ¿trato hecho?
Anoche estuve en una cena de empresa, la versión nocturna de un almuerzo de trabajo. Tras la cena nos quedamos charlando varios compañeros del trabajo: Una servidora, una empleada de confianza, un jefe de departamento, y varios pelotas en busca de su oportunidad. Alguien propuso ir a tomar unas copas, y allí que fuimos. No tenía prisa porque Susana estaba con Natalia, asi que prisas cero.
La música era muy rara, y las copas estaban muy ricas. Alguien me pasó una cosa enrollada que le metes fuego y te la pones en la boca, y que también estaba muy rica. Risas, bailoteos, caladas, más risas, chistes, música, más risas, más caladas, más copas...
Y hoy me he despertado en un dormitorio extraño, bonito, cuidado y luminoso. Hay una nota en la mesita de noche que pone: Cuando te vayas tira de la puerta, salada. Y esa curiosa música sigue resonando en mi mente. Creo que estoy de buen rollo.
La música era muy rara, y las copas estaban muy ricas. Alguien me pasó una cosa enrollada que le metes fuego y te la pones en la boca, y que también estaba muy rica. Risas, bailoteos, caladas, más risas, chistes, música, más risas, más caladas, más copas...
Y hoy me he despertado en un dormitorio extraño, bonito, cuidado y luminoso. Hay una nota en la mesita de noche que pone: Cuando te vayas tira de la puerta, salada. Y esa curiosa música sigue resonando en mi mente. Creo que estoy de buen rollo.
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